PASO A PASO DE LA INTERVENCIÓN DE
AUTO-INJERTO DE GRASA (LIPOESTRUCTURA)
SEGÚN LA TÉCNICA DEL DR. SYDNEY COLEMAN

Estudio preoperatorio:
Además de los estudios preoperatorios convencionales (historia clínica y exploraciones complementarias), que se efectúan en cualquier intervención quirúrgica, es muy importante explorar la zona a tratar, evaluando la calidad y consistencia de la piel y el espesor del tejido adiposo, efectuando fotografías desde diferentes ángulos, para estudiar y valorar las modificaciones a producir.

Marcaje de la zona receptora:
para tener siempre referencias durante la intervención, es imprescindible marcar con rotulador la superficie de la piel de las zonas a tratar, delimitando cada zona y situando el punto de entrada de la cánula de infiltración lo más lejos posible de la zona a tratar. Es conveniente también marcar la dirección de los trayectos que se seguirán para rellenar las zonas.

Infiltración de la zona donante:
Mediante una jeringa con una aguja de insulina, se inyecta una pequeña cantidad de Lidocaina, en forma de habón, en el punto por donde se hará entrar la cánula de Infiltración Coleman, que está especialmente diseñada para infiltrar de manera rápida y efectiva, respetando las estructuras vasculares del tejido subcutáneo. Seguidamente, con una hoja de bisturí del nº 11, se efectúa una pequeña incisión de unos 3 mm, escondida en un pliegue o por dentro del ombligo, por la que será posible introducir la Cánula de Infiltración Coleman. Conectando una jeringa de 20 cc a la cánula, se procede a la infiltración de toda la extensión de la zona donante, con una solución de suero Ringer. Dicha infiltración facilita la extracción, asegurando la vitalidad del tejido graso extraído. No es necesario efectuar una infiltración del tipo “tumescente”. Es importante que el tipo de suero utilizado en la infiltración sea Ringer, ya que la utilización de otros tipos de suero (Fisiológico, Salino, Glucosado, etc), debido a su osmolaridad, podrían facilitar la destrucción del tejido adiposo extraído. Como anestésico, es recomendable la utilización de Lidocaina.
Como ejemplo, la solución para infiltrar la zona periumbilical, con un diámetro de unos 40 cm., sería de unos 250 cc. formados por: 20 cc. Lidocaina 2% + 230 cc. Suero Ringer

Extracción del tejido graso mediante aspiración con jeringa:
Una vez infiltrada la zona donante, se introduce la cánula de aspiración Coleman, por la misma incisión utilizada para la infiltración anestésica, y efectuamos la aspiración manera uniforme, lenta y continuadamente, como si de una liposucción convencional se tratara, con la jeringa de 10 cc. hasta llenarla. Debe repetirse esta maniobra hasta conseguir extraer el número de jeringas de 10cc que sean necesarias, y que posteriormente serán centrifugadas y purificadas.

Centrifugado:
El/la instrumentista introducirá los cuerpos de las jeringas de 10cc (sin los émbolos), con sus respectivos tapones Luer-Lock, en los tubos estériles de la centrifugadora, cerrará la centrifugadora y programará un centrifugado de unos 3-4 min. Pasado dicho tiempo y una vez apagado el indicador luminoso verde de la centrifugadora, será posible abrir la centrifugadora pulsando el interruptor de apertura.
El personal de quirófano no debe tocar las partes estériles de la centrifugadora; tan sólo deben abrir y cerrar la centrifugadora y programar el tiempo de centrifugado. El manipulado de las jeringas y partes estériles será únicamente efectuado por el/la instrumentista.
El contenido de las jeringas de 10cc, después del centrifugado, estará separado en tres niveles:

  • superior: consistencia oleosa (aceite)
  • medio: consistencia sólida (tejido graso)
  • inferior: consistencia líquida (suero)

A continuación se procederá al purificado.

Proceso de Purificado:
a) vaciado del suero: situando la jeringa siempre en posición vertical, con el orificio del embolo en la parte superior, se retirará el tapón Luer-Lock, y se vaciará el liquido del nivel inferior (suero).

b) decantación del sobrenadado: inclinando la jeringa con cuidado, se decanta el aceite del nivel superior, evitando que el resto del contenido de la jeringa (tejido graso) se precipite fuere de ella.

c) gasa bordeada: situando la jeringa sin tapón en el soporte de jeringas, se introduce una porción de gasa bordeada estéril, por el orificio del émbolo y que contacte con el tejido graso, para absorber aún más cualquier porción liquida remanente. Después de esperar unos minutos, se habrá obtenido el tejido graso purificado, listo para ser infiltrado con la jeringa de 1cc.

Cambio de jeringa de 10cc a 1cc:
El tejido graso purificado debe ser traspasado de la jeringa de 10cc a otra de 1cc, para facilitar la infiltración homogénea, sin acúmulos. De cada jeringa de 10cc es posible obtener 4 o 5 jeringas de 1cc. El accesorio Bi-Conector LuerLock de Coleman, permite efectuar dicho proceso de manera sencilla y limpia.

Colocación de las jeringas en el soporte para jeringas:
El número total de jeringas de 1cc con material graso purificado puede oscilar según el grado o el tipo de alteración a tratar, y pueden ser necesarias unas 50-60 jeringas de 1cc para tratar una cara.
La colocación de las jeringas en el soporte de jeringas facilita la contabilización y el continuo control de los centímetros cúbicos de tejido graso injertado.

Anestesia local de la zona receptora:
Cuando la intervención de Lipoestructura se combine con otra intervención que requiera anestesia general, no es necesario anestesiar ni infiltrar la zona receptora. Cuando la Lipoestructura se efectúe con anestesia local, se procederá a efectuar la anestesia de la zona receptora de tipo local troncular, a distancia de la zona a tratar, para evitar que la deformación de los tejidos producida por la infiltración anestésica modifique los contornos de las zonas a tratar y dificulte la exacta valoración intra-operatoria.

Infiltración del tejido graso purificado:
A través de unas punciones (mínimas incisiones de 1mm), alejadas de las zonas a tratar, será posible introducir las Cánulas de Lipoestructura.

Existen 4 tipos de cánula, cada una de los cuales es idónea para una determinada función:

La Cánula Coleman tipo 1:
es utilizada para tratar zonas cercanas a la mucosa labial (aumento de labios), previniendo una posible perforación de la mucosa, que podría contaminar el tejido injertado, y ocasionar su reabsorción.
La Cánula Coleman tipo 2:
es la más frecuentemente utilizada, y permite tener mejor control en la infiltración del tejido graso, ya que el orificio distal se encuentra más cerca de la punta de la cánula.
La Cánula Coleman tipo 3:
es utilizada en tejidos moderadamente fibrosos. El diseño de su punta permite penetrar en tejidos fibrosos o cicatriciales, disminuyendo la posibilidad de dañar estructuras vasculares o nerviosas.
La Cánula tipo V-Disectora:
se utiliza para penetrar en tejidos muy fibrosos, o en cicatrices adheridas a planos profundos.

A cada movimiento de entrada y salida de la cánula le denominamos “Pase”. El material graso a injertar debe ser inyectado durante el movimiento de salida de la cánula. En cada pase, al retirar la cánula, no deben inyectarse más de 0,1 ml, lo que significa que para utilizar una jeringa de 1cc, serán necesarios unos 10 pases o trayectos, dejando en cada uno una pequeñísima cantidad de tejido graso, como si se tratara de las perlas que forman un collar.
El tejido graso purificado puede ser depositado en el tejido muscular o en el panículo graso subcutáneo, a cualquier nivel o profundidad; para conseguir grandes cambios de volumen, es deseable empezar por los planos profundos (en la cara, para tratar el reborde mandibular, se empieza cerca del hueso mandibular). Para conseguir pequeños cambios de volumen y/o cambios en la textura de la piel (zona periorbitaria), la grasa a injertar se coloca en planos muy superficiales, cerca de la dermis.
En cada zona especifica a tratar, idealmente, se accederá a través de dos o más vías de entrada, para conseguir depositar la grasa en forma de entramado o red, que permitirá desplazar los tejidos en la dirección deseada, creando una “estructura” de soporte, característica básica de la técnica de “Lipostructura”.
En zonas en las que la manipulación quirúrgica provoca una hinchazón inmediata (labios, zona periorbitaria,...), es necesario tener en cuenta e identificar el cambio de volumen producido por la hinchazón traumática y el cambio de volumen producido efectivamente por la infiltración de grasa, para valorar la cantidad exacta de grasa a infiltrar, y no infiltrar en exceso ni en defecto.
El Dr. Sydney Coleman aconseja no hipercorregir las zonas a tratar, y en el caso en que el volumen obtenido no fuese el deseado, efectuar una revisión pasados unos meses.

Inmovilización postoperatoria:
Como en las demás técnicas de Cirugía Plástica en la que se utilizan injertos, para asegurar la revitalización del tejido injertado (en este caso tejido graso), es necesaria la inmovilización de la zona receptora, durante unos 5 días. La inmovilización puede efectuarse con esparadrapo de papel, en varias capas, o en zonas como la glabela o entrecejo, mediante la utilización de termoplástico adaptable “Aquaplast”, que asegura la inmovilidad cómodamente.

Tratamiento postoperatorio:
En todos los casos se prescribe un tratamiento profiláctico antibiótico, durante por lo menos 5 días, para evitar infecciones. Es muy recomendable la administración de anti-inflamatorios durante unos días, y si es necesario, con protección gástrica.
En las primeras horas, el uso de frío local disminuye la hinchazón o edema.
En el aumento de labios es recomendable la instauración de una dieta líquida, mientras la hinchazón que aparece limite la capacidad del paciente para alimentarse.
La posible aparición de hematomas superficiales o moratones podrá disimularse con el uso de maquillaje.

Evolución postoperatoria:
Las zonas tratadas tendrán una consistencia sólida, que se resolverá en 1 o 2 semanas.
Pueden aparecer zonas en las que la sensibilidad cutánea disminuya de manera temporal, y se recupera progresivamente en las primeras semanas.
Para valorar los resultados definitivos, es necesario esperar a que desaparezca por completo la hinchazón y tenga lugar el proceso de cicatrización tisular, generalmente de 4 a 6 meses, después de los cuales el tejido graso purificado que se ha injertado, permanece establemente en la zona receptora, produciendo los cambios de volumen deseados.


Para información adicional, puede consultar directamente con la página web del Dr. Sydney Coleman: www.lipostructure.com